Cancion de un ezcualido buscando trabajo y su hoja de vida
by r00tz0 on Jan.11, 2009, under Videos |
2 Comments more...El uruguayo chanta
by r00tz0 on Jan.09, 2009, under Videos |
Con Eduardo “Toto” Mendez en la guitrarra y Jorge Malvarez en bandoneón , los tangos al estilo de Carlos suenan distinto. Mano a mano, Por una cabeza, Garufa ,etc., adquieren su sello propio y resultan muy agradables de oír. Además sus propias composiciones se acoplan perfectamente a los clásicos.
Otra característica es su desenvoltura en el escenario que seguramente es resultado de su paso por El Galpón.
Uruguay 2008 – El Asado más grande del Mundo
by r00tz0 on Jan.09, 2009, under Videos |
Leave a Comment more...La Cumparsita – Tango Uruguayo
by r00tz0 on Jan.09, 2009, under Videos |
La Cumparsita
From Wikipedia, the free encyclopedia
La Cumparsita is a musical piece written by Uruguayan musician Gerardo Matos Rodríguez in 1917. It is one of the most famous and recognizable tango songs of all time. The title translates as “The little parade” and the original lyrics begin: “The little parade of endless miseries…”
It was composed in the music room of Club Nacional de Football, and played for the first time in Confitería La Giralda, a cafeteria located where the Palacio Salvo now stands in downtown Montevideo.
It was included in a ball scene of the film “Sunset Boulevard” (1950) where it was danced by Gloria Swanson and William Holden and, remixed, could be heard in “Take the Lead” where a three-dancer tango danced to it Jenna Dewan, Dante Basco and Elijah Kelley.
In the Olympic Games of Sydney 2000, the Argentine team marched to “La Cumparsita”. This originated protests and official claims from the Uruguayan government[citation needed].
The song was named cultural and popular anthem of Uruguay by law[1] in 1997. [2] [3]
La Cumparsita is very popular at Milongas; it is a common tradition for it to be played for the last dance of the evening.
La Cumparsita es considerada el tango más difundido a nivel mundial.[1] La melodía fue creada y escrita en 1917 por el músico uruguayo Gerardo Matos Rodríguez quien asimismo creo su letra en 1926. No obstante, su letra mas conocida es la compuesta por el argentino Pascual Contursi. Es el himno popular y cultural de Uruguay a partir de un decreto presidencial del 2 de febrero de 1998. La Argentina usó esta música uruguaya para representar al país en el mundo en actos artísticos, deportivos y políticos.[2] [1]
Historia
Matos la escribió en 1917 y fue estrenada por Roberto Firpo en el café La Giralda de Montevideo.
Rosario Infantozzi Durán pone en boca de su tío Matos Rodríguez, estas palabras:
Aunque es materia de debate en cuánto al año, en 1916 Firpo estrenó en el café La Giralda de Montevideo “La Cumparsita“, y realizó la grabación más antigua del tema (Odeón 483). Firpo sostuvo siempre que él le incluyó al tema original, que le presentó Matos Rodríguez, una parte de su tango “La gaucha Manuela” y un tramo de la ópera “Miserere” de Giuseppe Verdi, y que le propuso firmarla conjuntamente, a lo que Matos se opuso.[3]
Firpo relató ese momento histórico del siguiente modo:
Hasta 1924, La Cumparsita fue un tango instrumental “totalmente olvidado” según el juicio de Juan Carlos Marambio Catán. Precisamente, por carecer de letra, no era ejecutado por las orquestas de entonces que acompañaban el auge del llamado tango-canción (cuyo máximo exponente fue Carlos Gardel). Matos, por su parte, había vendido los derechos a la firma Breyer Hnos., representante de la Casa Ricordi en Argentina.
El 6 de junio de 1924, la compañía de Leopoldo Simari estrenó en el viejo teatro Apolo una obrita de Pascual Contursi y Maroni titulada Un programa de cabaret. Para esos años no había obras teatrales de cuño popular que no incluyera el estreno de uno o dos tangos para asegurarse el éxito del público. En el cuadro segundo de esa obra, el cantor Juan Ferrari cantó por primera vez los versos compuestos por ambos autores sobre la música de La Cumparsita: “Si supieras / que aún dentro de mi alma…”.
La pieza estuvo muy poco tiempo en cartel porque ni este nuevo tango ni la amarga sátira de La mina del Ford en la voz de la actriz Luisa Morotti, lograron salvar su mediocridad. Sin embargo el nuevo tango tuvo un éxito inesperado. Carlos Gardel, rioplatense por antonomasia, comenzó a cantarlo ese mismo año y lo grabó para Odeón con las guitarras de Ricardo y Barbieri. De ahí en más fueron redescubiertos sus valores musicales y como dijera Víctor Soliño, «La Cumparsita comenzó a escalar los pocos escaños que le faltaban recorrer para situarse en la cumbre de la gloria».
Matos supo en París —por boca de Canaro— de estas novedades acerca de su tango. Recurrió al auxilio del Dr. Calatayud, un joven abogado uruguayo que llevó adelante las acciones legales para deshacer la venta de los derechos a Breyer Hnos. y prohibir que se tocara La Cumparsita con letras o verso que no fueran los que el mismo Matos había firmado como de su autoría: “La cumparsa / de miserias sin fin desfila…”. Esta letra, que fue depositada en la Biblioteca Nacional el 9 de noviembre de 1926, fue llevada al disco por el cantor Roberto Díaz con la orquesta Los Provincianos, aunque no es la más difundida.
Muerto Pascual Contursi el 16 de marzo de 1932, Hilda Briano (su viuda) y Maroni (su compañero) iniciaron acciones legales por daños y perjuicios contra Matos Rodríguez por reconocimiento de derechos como coautores de la obra en cuestión. Fue un larguísimo pleito que se resolvió cuando también Matos había muerto. El 10 de septiembre de 1948 Francisco Canaro emitió su laudo arbitral al que se habían sometido finalmente las partes, quedando zanjadas las cuestiones referentes a los porcentajes por derechos de ejecución, fotomecánicos y de inclusión en películas. También se determinó que en las futuras ediciones de La Cumparsita deberían registrarse las dos letras referidas, con exclusión de las de cualquier otro autor.
Esta última previsión del laudo arbitral, responde al hecho de que este tango tiene al menos otras dos letras y quizás una tercera, que se presumen escritas con la intención de ser adosadas a la música del Becho.